cada mes… nunca se destinaron a tus medicamentos.”
Saqué mi terminal móvil encriptada del bolsillo de mi chaqueta y toqué el sensor óptico biométrico con el pulgar:
*BIP-CHIRRIDO.*
La pantalla iluminaba el pequeño cobertizo con fósforo ámbar clínico de treinta mil lúmenes:
`TELEMETRÍA BANCARIA // CUENTA DE DEPÓSITO EN GARANTÍA: VEGA-FAMILY-0914`
`ORIGEN: JULIAN VEGA // NORTHERN TRUST CHICAGO`
`CALENDARIO DE DESEMBOLSOS: $4,000.00 / MENSUAL`
`CAPITAL TOTAL TRANSFERIDO (36 MESES): $144,000.00 USD`
`BORTE DEL BENEFICIARIO REAL: APEX AUTO ENTERPRISES LLC`
`FIRMATORIOS PRINCIPALES: DEREK VEGA Y VERONICA S. VANCE-VEGA`
`ESTADO: RETIRADO A TRAVÉS DE CAJEROS AUTOMÁTICOS Y MOSTRADORES DE CASINO // RENO Y LAS VEGAS`
Mi madre se quedó mirando la pantalla.
Sus ojos recorrieron los números, las firmas, las fechas.
“¿Ciento… y cuarenta y cuatro mil…?” susurró, su voz ascendiendo a una octava de pura y sencilla angustia:
“Derek nos dijo… nos dijo que solo enviabas doscientos dólares al mes. Dijo